afilador el afilador como afilar cuchillo

El afilaoOor

Después de escribir el artículo de la piedra, me he dado cuenta de que no sabemos afilar como se debe, y se me viene a la mente la entrañable figura y oficio casi desaparecido del afilador, sí, el de la armónica … ¡La llamada ambulante más señorial!

El indiscutible sonido de la armónica nos hacía pensar que estaba allí, esperándonos en la esquina de la calle en su especial bicicleta y, si era de los más modernos, su moto customizada. Y es que este oficio tan antiguo se está perdiendo, y los pocos que aún la conservan están a punto de jubilarse, una pena cuando hace unos años era un sonido característico en nuestras calles, en este como en todos los oficios artesanos, la tecnología y competitividad han hecho que desaparezcan, pero no nos confundamos… que no es lo mismo.

Ya hemos visto que para el afilado no sólo basta la piedra, es un trabajo de gran detalle y necesita de experiencia para hacerlo bien. Eso lo saben muy bien los afiladores, esos comerciantes que venían en carrito o bicicleta y que con el paso del tiempo la cambiaron por una moto equipada con motor en la parte trasera.

Dicen que venían de Galicia, y lo argumenta el dicho de “Ourense tierra a chispa” refiriéndose a las chispas que hacían los afiladores cuando trabajaban. Sus principales clientes solían ser sastres, carniceros, pescaderos, agricultores y particulares.  Tenían que recorrer varios pueblos con su bicicleta, para llegar a todos sus clientes.

Hoy en día como hemos dicho, es complicado encontrar esta figura, si queremos un buen afilado es recomendable acudir a una cuchillería de confianza, al señor mayor que nos dirá cómo se hace y cómo mantener nuestros cuchillos, otra opción es preguntar al carnicero de confianza dónde afila él, pero … ¡ojo! Es algo delicado y no todo el mundo lo hace bien…

Os dejo con algunas bonitas imágenes para el recuerdo. Espero que os gusten.